lunes, 21 de abril de 2014

Arroyos y Vallejos

El río Úrbel discurre durante algo más de 8 km a lo largo de todo el término de Huérmeces siguiendo un nítido recorrido Norte-Sur. En su trayecto recibe aportes de agua de varios arroyos y manantiales, tanto por su vertiente Este como por la Oeste. Alguno de esos arroyos tuvo en su día el suficiente ímpetu para ir excavando su correspondiente vallejo, más o menos rectilíneo, más o menos escalonado, según la naturaleza y dureza de los terrenos a erosionar.












Siguiendo el mismo recorrido norte-sur que el Úrbel, los vallejos que este río va drenando son los siguientes:

1. Valmares (E): nada más abandonar las pronunciadas curvas que el Urbel dibuja en el límite entre Montorio y Huérmeces, enfilando la amplia pradería de Navatillo, el río recibe por su izquierda las efímeras aguas del arroyo de Valmares; el arroyo, con un curso de poco más de 1 km, sólo está activo en situaciones de lluvias abundantes, cargadas con las acículas de los pinos de repoblación allí plantados en los años cuarenta.

Valmares y su pinar
  
Valmares desde el límite con Montorio

 
En el interior del pinar de Valmares, al fondo la subida de la carretera hacia La cabañuela
2. Valcavado (W): medio kilómetro después, ahora por su derecha, el Urbel recibe las aguas del río de San Pantaleón, que nace en las laderas de La Pinza y El Perul; esté río, antes de desembocar en el Urbel, recibe las aguas del arroyo de Valcavado (Los Avellanos) que, en un recorrido de casi 4 km salva un pronunciado desnivel desde los altos de Trulla, entre los términos de Pantaleón, La Nuez de Arriba y Montorio. La tradición oral cuenta que en Valcavado existió un pueblo que, junto con el de Buzón (Gozón) y San Pantaleón, formaban Los Pantaleones. El camino que asciende por el vallejo se encuentra en muy mal estado en sus primeros metros y, a mitad de recorrido, se interrumpe por la moderna pista que da servicio al parque eólico cercano.

Valcavado, el vallejo de los avellanos, ya en el término de San Pantaleón
3. Buzón (E): justo enfrente de Valcavado, el Urbel recibe por su izquierda las agua del arroyo de Buzón que, en un recorrido de kilómetro y medio, descienden desde Los Casares, otro paraje asociado a antiguo poblamiento, con abundante amontonamiento de piedras. A mitad del recorrido del arroyo, se encuentra el manantial del mismo nombre, justo dónde una chopera aprovecha la abundante humedad del lugar. Un camino en buen estado discurre paralelo a todo el curso del arroyo. Buzón aparece a veces denominado como Gozón.

Arranque del vallejo de Buzón, a veces también llamado Gozón
Buzón desde la zona alta del vallejo
4. Valdetope (W): después de dejar atrás los farallones de la Peña Rallastra e Itero, el Urbel recibe por su derecha las aguas del arroyo de Valdetope que, en un recorrido de kilómetro y medio, descienden en fuerte pendiente desde San Vicente. El camino que lo recorre en su totalidad tiene una fuerte pendiente, sobre todo en su tramo superior y, además, se inicia con el cruce del vado de Valdegoba, algo profundo en época de lluvias. En la ladera oeste de este vallejo crece un robledal con ejemplares de buen tamaño.


Valdetope, robles y encinas




Robledal de Valdetope


Valdetope desde el vado de Valdegoba
5. Valdegoba (E): justo enfrente de Valdetope, entre los altos de Itero y La Lastra, el arroyo de Valdegoba salva en un kilómetro el mismo desnivel que el de Buzón en kilómetro y medio, por lo que su pendiente más acusada se traduce en el mayor deterioro del camino que lo remonta. En la chopera existente en su curso bajo había un manantial, hoy desaparecido por la propia acción de las raíces de los ya maduros chopos. En la Cueva del mismo nombre se encontró una mandíbula de Neandertal de más de 100.000 años de antigüedad.

Valdegoba, una chopera, un manantial perdido y una mandíbula de Neandertal encontrada
 
Las Cuevas de Valdegoba

Valdegoba desde Valdegabas
6. Valdegabas (W): este vallejo, excavado por el arroyo de Valdefrailes es, sin duda, el más quebrado y tortuoso de todo el término: en sus últimos trescientos metros de recorrido, antes de llegar al Urbel por su derecha, salva un desnivel de casi cincuenta, después de un transcurrir mucho más amansado a lo largo del paraje de Valdefrailes; el arroyo, que nace en El Calero, tiene un curso total de dos kilómetros y sólo dispone de camino de acceso en la  mitad superior del mismo; en su curso final, en época de lluvias abundantes, es posible observar alguna cascada temporal, con pozas excavadas en la dura roca caliza.

Valdegabas, desde Fuente La Hoz
Valdegabas y el arroyo de Valdefrailes camino del Úrbel
7. Val (W): kilómetro y medio después de recibir por su izquierda las aguas del potente manantial de Fuente la Hoz, el Urbel recibe por su derechas las del arroyo de Val que, en cerca de dos kilómetros, discurre entre las Torcas de Val y las cercanías del Puente de Miguel. Durante gran parte de su recorrido dispone de un camino paralelo, hasta cerca de Las Torcas. Más arriba, la carretera de Ruyales.

 
Val, desde El Fresno

Val, desde Las Torcas; al fondo, Huérmeces
El tercio final del recorrido del Urbel por el término de Huérmeces, después de abandonar el desfiladero, presenta una orografía menos tortuosa y más abierta, en forma de vega; ello se traduce en la menor presencia de vallejos y todos ellos excavados en la mitad oriental, ya que las aguas del Páramo tienen cierta tendencia a drenarse hacia la amplia vaguada de Monasteruelo.


8. Valdelebrín (E): primer arroyo por la izquierda, después del pueblo, que horada el paraje del mismo nombre, tras un recorrido de casi tres kilómetros, drenando también el de San José. Un camino lo recorre en toda su longitud, finalizando en el parque eólico arriba existente. En la parte alta del vallejo existió hasta hace poco un hermoso corral de ovejas, Matacubillas, arrasado por la ignorancia. Era el ultimo corral que se utilizó como tal en Huérmeces (años 40 del siglo XX). En las cercanías del cortado de Valdelebrín existe un manantial, abrevadero y corral, testigos de la antigua importancia que la cabaña ovina tuvo en la zona. Anteriormente a la construcción de los pilones (1967), las ovejas se abrevaban en las pozas allí existentes.

 
Valdelebrín, el vallejo más cercano

Abrevadero de Valdelebrín




Cuevas y arroyo de Valdelebrín
9. Buen Tudanca (E): este vallejo es, junto con el de Valdegabas, uno de los más estrechos e intrincados de todos los de Huérmeces; al igual que aquel, el arroyo que lo forma es de aguas estacionales, con un par de curiosas cascadas y pequeñas pozas en su tramo medio, activas únicamente durante grandes temporales de lluvia; en su curso alto atraviesa dos hermosos parajes con encinas, separados por el camino de Ubierna; el curso bajo es atravesado por el camino de la Varga; el arroyo desemboca en el Urbel un poco antes del molino de Retuerta.


Buen Tudanca: entre los dos encinares, el camino de Ubierna; a la derecha, la subida de La Varga


Buen Tudanca desde dentro
10. Valdeporros (E): el último vallejo de Huérmeces, formado por el arroyo del mismo nombre, es uno de los más largos (3 km) y amplios, delimitado por El Parmillo y el Páramo de las Murcianas; de suave pendiente, el camino que lo acompaña constituye la manera menos costosa de alcanzar las altas estepas de la zona oriental del término; a mitad de recorrido existe un manantial con abrevadero para el ganado.

Valdeporros, entre el Parmillo y el Páramo de las Murcianas

Valdeporros, manantial y abrevadero
 

Vallejo-Arroyo
Vertiente del Urbel
Longitud
(m)
Nace
Desemboca
Curiosidades
Valmares
E (izda.)
1.200

Navatillo
Pinar de repoblación

Valcabado-Río de San Pantaleón
W (dcha.)
4.000
Trulla
La Bagoya
Despoblado; continúa por los términos de Pantaleón, Montorio y La Nuez de Arriba
Buzón
E (izda.)
1.500
Los Casares
La Bagoya
Manantial, chopera, despoblado en Los Casares
Valdetope
W (dcha.)
1.500
San Vicente
Vado de Valdegoba
Captación de agua para antigua base militar; robledal
Valdegoba
E (izda.)
1.000
La Lastra
Vado de Valdegoba
Antiguo manantial, chopera, Cueva Neandertal
Valdegabas-Valdefrailes
W (dcha.)
2.000
El Calero
Fuente La Hoz
Cascadas y pozas en época de lluvias; castro
Val
W (dcha.)
1.900
Las Torcas de Val
Puente de Miguel
Chopos y sauces; paralelo a Carretera de Ruyales
Valdelebrín-
San José
E (izda.)
2.900

Puente de La Pradera
Corrales (uno arrasado), fuente y abrevadero
Buentudanca
E (izda.)
3.000
Lagunilla
Las Compuertas
Cascadas en época de lluvias; encinas; sin camino paralelo
Valdeporros
E (izda.)
3.000
Páramo Burgos
Vegas Negras
Manantial y abrevadero, suave pendiente



Por último, las aguas que discurren por los términos de Navas, Valdecofrades y Valdevacas, situados en la zona más oriental del término de Huérmeces, drenan hacia el Arroyo de Rucios, afluente del Río Ubierna. Estos vallejos tienen una pendiente mucho más suave que los que drenan hacia el Úrbel, ya que el citado arroyo discurre a una altitud más elevada, por lo que es menor el desnivel a salvar. Del vallejo de Valdecofrades, únicamente está incluido en el término de Huermeces su arranque, desarrollándose el resto por el término de Ubierna (San Martín)



Navas, cultivado en casi su totalidad
Valdevacas, también ampliamente cultivado



Laguna de Valdevacas, ya en el término de Castrillo de Rucios; al fondo, el camino que asciende hacia Valdecofrades y el monte de San Martín de Ubierna; dicho camino hace de límite entre los términos de Huérmeces, Castrillo y San Martín, y sigue el recorrido de una antigua vía pecuaria: la Cañada Real de las Merinas, que llegaba hasta los pastos del Tozo y La Lora
Valdecofrades, ocupado en su mayor parte por una finca alargada y estrecha, en suave pendiente hacia el arroyo de Rucios




Cabría también señalar otros vallejos que, aunque situados ya fuera del término de Huermeces, delimitan y condicionan a alguno de sus parajes:

Valdemanzanero: situado en su mayor parte en el término de Ros, delimita el Páramo por el Oeste. Su arroyo es tributario del de Monasteruelo.


Vallejo de Monasteruelo: el pueblo se situaba en el zona central de la fotografía, el manantial en la zona superior derecha, al lado del camino que asciende al páramo




Monasteruelo: este bello, largo y amplio vallejo pertenece en su totalidad al término de Ros, aunque en algún tiempo no muy remoto perteneció al de Huérmeces, originando su posesión un larguísimo Pleito entre ambos pueblos. En su cabecera, no lejos del manantial homónimo, existió un pueblo, habitado hasta los años de la francesada, y la espadaña de su iglesia se mantuvo en pie hasta los años 50 del siglo XX, cuando su buena piedra fue utilizada para levantar las nuevas escuelas de Ros. Su arroyo es tributario del Úrbel, en el que desagua a la altura de la aldea de Miñón. Más información sobre Monasteruelo

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