jueves, 24 de julio de 2014

La base militar de San Vicente


Aunque sólo estuvo activa durante un par de décadas, llegamos a familiarizarnos con la visión nocturna de San Vicente, iluminado por las amarillentas luces que rodeaban la base militar de comunicaciones allí instalada.



También nos habituamos al trasiego diario de vehículos militares que acudían  a abastecerse de alimentos a Burgos y Santibáñez. Y a los actos de hermandad entre pueblo y milicia con motivo de las fiestas de San Lorenzo: visita de vecinos a la base, partidos de fútbol, … Belén navideño...



Supongo que, al menos parte de la población femenina veraneante en el pueblo, también se alegró por el aumento considerable de biodiversidad.

San Vicente, que hacía más de 2500 años que no disfrutaba de un asentamiento humano permanente -desde los tiempos del castro de la I Edad del Hierro- había vuelto a la vida.

 
Pero desde hace ya más de quince años las noches de San Vicente han vuelto a la oscuridad más absoluta, se echa de menos el ladrido de los perros cuando paseas o montas en bici por los alrededores, las encinas intentan recuperar el terreno perdido invadiendo carretera y helipuerto, el alambre de espino se cae a pedazos, oxidado…



Tanto las instalaciones ubicadas fuera del recinto vallado (garitas y pista polideportiva) como el interior de las edificaciones han sido profusamente saqueadas por los cazadores de cobre y metales varios. Parte de las antenas, sin embargo, aún deben funcionar, ya que se encuentran protegidas por un disuasorio vallado y cuentan con video-vigilancia.
















La base militar de Huérmeces (CT-20R, San Vicente) pertenecía a la denominada Red Territorial de Mando (RTM), un proyecto que a principios de los años 70 puso en marcha el Ministerio de Defensa para mejorar y ampliar su red de comunicaciones de uso exclusivo. Inicialmente se diseñó para uso del Ejército de Tierra y la Marina, aunque finalmente acabó por incorporarse también el Ejército del Aire.

Para entonces ya existían varias de estas bases en España, construidas por los americanos en los años 50 y 60 y luego cedidas al Ejército. Fueron los primeros frutos del Convenio de Amistad, Defensa y Cooperación, firmado entre España y Estados Unidos en 1953 y renovado periódicamente desde entonces. Eran los tiempos duros de la Guerra Fría y había que hacer frente a la amenaza comunista.

Técnicamente, la RTM era una red de dispersión troposférica y de microondas, esto es: simples repetidores, que no radares. Los militares disponían así de un circuito telefónico de carácter autónomo y ajeno a las instalaciones de la Compañía Telefónica, que enlazaba El Pardo (luego Zarzuela) con todos los organismos militares españoles, capitanías generales y departamentos marítimos.

Dicen que la noche del 23-F las luces de estos establecimientos tuvieron un resplandor más intenso del habitual. Dicen.

El listado de los quince Centros de Transmisiones (CT) pertenecientes a la RTM en su época de máximo esplendor es el siguiente:

Centro
Táctico
Localidad
Paraje
Provincia
Altitud (m)
CT-1
Bustares
Alto Rey
Guadalajara
1.803
CT-2
Guadalupe
Villuercas
Cáceres
1.595
CT-3
Constantina
Cerro Negrillo
Sevilla
903
CT-4
Valdepeñas de Jaén
La Pandera
Jaén
1.870
CT-5
Totana
Sierra Espuña
Murcia
1.583
CT-6
Abejuela
La Salada
Teruel
1.586
CT-7
Fogars de Montclús
Puig Sesolles
Barcelona
1.667
CT-8
Zuera
Vértice Esteban
Zaragoza
747
CT-9
Espinosa de los Monteros
Picón Blanco
Burgos
1.529
CT-10
Villamediana-Telégrafo
Torquemada
Palencia
882
CT-11
Santa Colomba de Somoza
Labor del Rey
León
1.531
CT-12
Sobrado
Campelo
La Coruña
806
CT-15R
Granada
San Miguel
Granada
975
CT-17R
Escorca
Puig Major
Mallorca
1.445
CT-20R
Huérmeces
San Vicente
Burgos
1.051

No he conseguido averiguar la razón por la cual los tres últimos tienen esa "R" después del número. Ni que pasó con CT-13 y CT-14, si es que siquiera llegaron a existir. 

Cada CT disponía de una fuerza variable de entre 30 y 100 hombres, aunque fue decreciendo con el paso de los años. 

Las antenas de San Vicente enlazaban con las de Espinosa de los Monteros (CT-9), Torquemada (CT-10) y el Castillo de Burgos (20PR, Capitanía General).

El avance de las nuevas tecnologías (satélites, principalmente) hizo que en apenas dos décadas todas estas instalaciones resultaran obsoletas, por lo que a finales de los años noventa se inició su disolución, cierre y desmantelamiento, dejando a lo largo de la geografía española una serie de instalaciones abandonadas.

Alguno de los centros pertenecientes a la RTM tuvieron una segunda oportunidad, al reconvertirse parcialmente o aprovecharse su ubicación para los actuales EVA (Escuadrón de Vigilancia Aérea): Puig Major en Mallorca y Sierra Espuña en Murcia.

Otros fueron cedidos a diversas corporaciones locales o regionales, con la idea de reconvertirlos para uso lúdico o educativo, pero a la mayor parte de ellas les esperaba el abandono, la desactivación, el saqueo y la vandalización.

Por lo que he podido encontrar en Internet, este es el estado actual en el que se encuentran las hasta hace poco punteras y ultra-secretas instalaciones militares de comunicaciones:


Centro
Táctico
Paraje
Estado Actual
CT-1
Alto Rey (GU)
Vandalizada. Antenas Telefonía
CT-2
Villuercas (CC)
Propuesta de cesión para uso social, turístico y cultural (APRODERVI, 2013)
CT-3
Cerro Negrillo (SE)
Cierre en 2003. Reconvertido en Centro de Educación Ambiental y de Convivencia (Aula de la Naturaleza)
CT-4
La Pandera (J)
Proyecto de reconversión en Centro de alto rendimiento para deportistas (2011)
CT-5
Sierra Espuña (MU)
Reconvertida a EVA-13 (1994)
CT-6
La Salada/El Toro (TE)
Vandalizada. Operativo un repetidor de Protección Civil
CT-7
Puig Sesolles (B)
Cesión de terrenos a la Diputación (1998) Derribo de últimos edificios y recuperación paisajística (2010); persiste antena
CT-8
Vértice Esteban (Z)
Vandalizada. Incluida en la zona de interés para la Defensa Nacional, dentro del Campo de Tiro y Maniobras de San Gregorio (2014)
CT-9
Picón Blanco (BU)
Desactivada (2007) Vandalizada. En el cercano Picón del Fraile (10 km) se construyó la instalación del EVA-12 (1997)
CT-10
Torquemada (P)
Clausurada (1997), Desactivada (2004), Vandalizada
CT-11
Labor del Rey (LE)
Instalaciones revertidas al Ayto. de Molinaseca
CT-12
Campelo (C)
Clausurada (1997), sin mantenimiento
CT-15R
San Miguel (GR)
Antenas en funcionamiento
CT-17R
Puig Major (PM)
Desmantelada y reconvertida a EVA-7
CT-20R
San Vicente (BU)
Clausurada, saqueada; antenas valladas y recinto video-vigilado
Bases desactivadas: suprimida la zona de seguridad


Estas bases militares tenían cierto impacto económico en la zona, ya que las necesidades alimenticias de la tropa eran cubiertas por proveedores del entorno.

Para los jóvenes reclutas de los tiempos del servicio militar obligatorio eran consideradas como un destino de lujo, tranquilo y descansado, sobre todo para los naturales de la zona. En invierno, alguna nevada podía aislar alguna de las base por unos días (sobre todo en Picón Blanco), pero el resto del año transcurría sin grandes sobresaltos.

CT-1 Alto Rey (Guadalajara)
CT-3 Cerro Negrillo (Sevilla)
CT-2 Guadalupe (Cáceres)

CT-4 La Pandera (Jaén)

CT-5 Sierra Espuña (Murcia), hoy EVA-13

CT-6 La Salada-El Toro (Teruel)

CT-7 Puig Sesolles (Barcelona)

CT-8 Vértice Esteban (Zaragoza)

CT-9 Picón Blanco (Burgos)


CT-10 Torquemada (Palencia)

CT-11 Labor del Rey (León)

CT-12 Campelo (La Coruña)

CT-15R San Miguel (Granada)


CT-17R Puig Major (Mallorca), hoy EVA-7


Más información:



www.amigosdelamili.com/groups/profile/14481


Decreto 3375/1972, de 24 de noviembre (BOE 299, 14/12/1972) sobre expropiación forzosa para la adquisición y ocupación de terrenos de la RTM.

Orden 158/1981, de 3 de noviembre (BOE 276 y 278, 18 y 20 Nov 1981), por la que se señala la zona de seguridad de las instalaciones radioeléctricas del Ejército de Tierra.

Orden DEF/3630/2004, de 28 de octubre (BOE 269, 8 Nov 2004), por la que se suprime la zona de seguridad de la Instalación Militar denominada Centro de Transmisiones “CT-10” en el municipio de Torquemada (Palencia).

Orden DEF/226/2006, de 20 de enero (BOE 32, 7 Feb. 2006), por la que se suprime la zona de seguridad vigente de la instalación denominada CT-9 (V. Picón Blanco-Burgos) en el municipio de Espinosa de los Monteros (Burgos).

Real Decreto 538/2014, de 20 de junio (BOE 163, 5 Jul. 2014), por el que se declara zona de interés para la Defensa Nacional la propiedad denominada “Campo de Tiro y Maniobras de San Gregorio” [incluye el establecimiento Vértice Esteban, el antiguo CT-8].

martes, 22 de julio de 2014

Un pueblo con muchos hidalgos (y curas)



A Huérmeces voy de allí,
donde todos son hidalgos,
con la hidalguía que tienen
se ven más anchos que un pavo.

En este pueblo, señores,
reina mucho el entusiasmo,
y no permiten comer
los criados con los amos,
pues sacan mucho dinero,
de patatas y garbanzos.


Esta es la parte que afecta a nuestro pueblo del conocido Prefacio (Prefacio chistoso de treinta pueblos castellanos), de autor anónimo y largo metraje, cuya letra y música se ha ido transmitiendo oralmente desde hace quizá siglo y medio, y cantado en fiestas y romerías de los pueblos del entorno.

Ese supuesto carácter altanero y pretencioso de muchos de nuestros antepasados tiene, cómo no, un origen histórico, y su fama ha perdurado hasta antes de ayer.

Un hidalgo (hijo de algo o alguien) es un noble con escasos o nulos bienes pero exento del pago de determinadas obligaciones tributarias, debido a la prestación militar que les confería el derecho de portar armas. Tiene su origen en los inestables tiempos de la Reconquista, cuando era importante la existencia de personas capaces de proveer y costear su propio servicio de caballería. Pero con el paso de los años este rango se fue descontrolando, ya que los monarcas nombraban hidalgos a cuantos les resultaba conveniente (personas o pueblos enteros), a cambio de algún beneficio económico. A la llegada de los Borbones y la Ilustración a principios del siglo XVIII existían ya más de medio millón de hidalgos en España, por lo que hubo de limitarse este tipo de nombramiento.

En el norte de la península el número de hidalgos era muy elevado y sus diferencias con el pueblo llano (pecheros, tercer estado o común) escasas, aunque con asuntos tributarios por medio, suficientes para levantar ampollas en el entorno:

-          Constituían el vivero fundamental del personal que conformaba las milicias reales.
-          Estaban exentos del pago de un impuesto personal denominado servicio ordinario y extraordinario (Servicio Real) que, establecido en una cantidad fija para cada pueblo, era abonado por los vecinos pecheros en proporción a sus haciendas.

En Asturias y Cantabria llegaron a ser entre el 80% y el 90% de la población en sus mejores tiempos; en Vizcaya y Guipúzcoa existía el derecho de hidalguía universal, por el cual todos los naturales de estas tierras nacían hidalgos. En el norte de la provincia de Burgos (Merindades) también era muy alto el número de hidalgos.

Resulta muy ilustrativo analizar el contenido del Vecindario de Ensenada (1759), realizado al calor del famoso Catastro, ambos encaminados a conocer el número exacto de vecinos de cada clase para el establecimiento de la Unica Contribución. Entre los pueblos de los alrededores de Huérmeces, las diferentes clases de ciudadanos presentaban la siguiente distribución:


Pueblo
Curas
Viudas
pobres
Vecinos
Totales
Vecinos
Nobles
Vecinos
Pecheros
Vecinos Nobles
(%)
Abellanosa del Páramo
2
0
85
1
84
1,2%
Azedillo
1
2
26,5
0
24,5
0,0%
Bustillo del Páramo
2
0
26
0
26
0,0%
Castrillo de Rucios
1
0
14
13
1
92,9%
Celadas, Las
2
0
43,5
0
43,5
0,0%
Cernégula
1
0
57
0
57
0,0%
Coculina
2
0
46
0
46
0,0%
Espinosa S Bartolomé
1
0
8,5
0
8,5
0,0%
Fresno de Nidáguila
0
0
8
4
4
50,0%
Fuente Urbel
1
0
26,5
0
26,5
0,0%
Hormazuela
1
0
26
0
26
0,0%
Hubierna y San Martín
4
4
65,5
46
15,5
74,8%
Huermezes
6
0
73
56
17
76,7%
Lodoso
3
0
55,5
0
55,5
0,0%
Mansilla
3
0
27
0
27
0,0%
Masa
2
0
72,5
1
71,5
1,4%
Mata Sobresierra
0
0
6
0
6
0,0%
Miñón
3
1
21,5
0
20,5
0,0%
Montorio
2
1
68,5
1
66,5
1,5%
Nidáguila
1
0
22,5
0
22,5
0,0%
Nuez de Abajo, La
2
4
63
10
49
16,9%
Nuez de Urbel, La
1
0
36,5
0
36,5
0,0%
Ontomín
4
1
46,5
35,5
10
78,0%
Ormazas, Las
6
4
143
0
139
0,0%
Pedrosa de Río de Urbel
5
0
116,5
0
116,5
0,0%
Peñaorada
1
1
13
0
12
0,0%
Piedra, La
1
0
36,5
0
36,5
0,0%
Quintana del Pino
0
0
6
3
3
50,0%
Quintanajuar
0
0
17,5
2
15,5
11,4%
Quintanarrío
1
0
3
2
1
66,7%
Quintanil. Pedroabarca
1
1
25,5
0
24,5
0,0%
Quintanilla Sobresierra
1
1
60
2
57
3,4%
Robredo Sobresierra
1
0
14
14
0
100,0%
Ros y Monasteruelo
3
9
63,5
2
52,5
3,7%
Ruyales del Páramo
1
0
14,5
11
3,5
75,9%
San Pantaleón
1
0
14,5
2
12,5
13,8%
San Pedro Samuel
2
0
55,5
0
55,5
0,0%
Santa Cruz del Tozo
1
0
16,5
0
16,5
0,0%
Santibáñez Zarzaguda
8
1
143
3
139
2,1%
Tremellos, Los
1
0
48
0
48
0,0%
Urbel del Castillo
2
0
49,5
3,5
46
7,1%
Villalbilla Sobresierra
0
0
14
14
0
100,0%
Zumel
1
0
39
0
39
0,0%
TOTAL “Comarca”
82
30
1818
226
1562
12,6%


En términos absolutos, Huérmeces es el pueblo con más vecinos hidalgos (56), seguido de Ubierna (46) y Ontomín (35,5). En términos relativos, todos o casi todos los vecinos son nobles en pueblos pequeños como Robredo Sobresierra (100%), Villalbilla Sobresierra (100%), Castrillo de Rucios (92%) o Ruyales del Páramo (76%). Mientras que en pueblos de mayor tamaño, hay mayoría de vecinos nobles en Ontomín (78%), Huérmeces (77%) y Ubierna (75%).

Por el contrario, en otros pueblos de tamaño considerable apenas se contabilizaban vecinos hidalgos: Pedrosa (0%), Las Hormazas (0%), Avellanosa (1%), Santibáñez (2%), Montorio (2%), Quintanilla Sobresierra (3%), Ros y Monasteruelo (4%).

Otro de los estamentos que no tributaba era el eclesiástico. Y en éste tampoco andábamos cortos en Huérmeces: seis curas. Las Hormazas también tenía 6, pero distribuidos en sus tres parroquias (Solano, La Parte y Borcos).

Afortunadamente, casi todos estos privilegios desaparecieron con el advenimiento del liberalismo del Nuevo Régimen en el primer tercio del siglo XIX. Aún así, la fama y algunas costumbres permanecieron algún tiempo más y la tradición oral se encargó del resto, en forma de Prefacio, eso sí.