lunes, 22 de junio de 2015

Cruzando el Urbel



El curso del río Urbel discurre por el término de Huérmeces a lo largo de unos 8 km. En este tramo, existían apenas una docena de lugares por los que era posible cruzar el río con carros y bueyes: cuatro puentes y siete u ocho vados.

Más recientemente, a mediados de los años 70 del siglo pasado, se construyeron dos pontones de hormigón para el paso de personas y ganado.

La antigüedad de los cuatro puentes es desconocida, aunque se sabe que el más antiguo con diferencia es el llamado Puente Miguel o Puente Canterillo, que daba servicio al camino real entre Burgos y Aguilar de Campóo.

Los numerosos vados eran utilizados sobre todo en verano, en época de cosecha, cuando el menguado caudal del río hacía poco peligroso su cruce.

El agresivo encauzamiento del río realizado en los años sesenta del siglo pasado, originó la práctica desaparición de alguno de los vados existentes hasta entonces (La Pradera), al quedar por lo menos una de las orillas excesivamente elevada para su uso como paso.

Las periódicas inundaciones y avenidas del habitualmente manso Urbel dañaban puentes e inutilizaban vados, haciendo necesaria su constante reparación, mantenimiento y limpieza por parte de los lugareños.

Puente Vega, aguantando una de las periódicas crecidas del Urbel


Cuando un puente resultaba seriamente dañado, podían pasar años antes de que se procediera a su reconstrucción. Por eso, si bien puede asegurarse que el Puente Miguel es el más antiguo en cuanto a su emplazamiento, no así en cuanto a su aspecto actual, que no tiene nada que ver con el original, después de varias reconstrucciones y rehabilitaciones.

El número de arcos (ojos) de que dispusiera el puente dependía de la anchura del lugar elegido para su construcción, así como del presupuesto disponible. En alguno (Vega) el número de arcos venía condicionado por la presencia de un cauce molinar, además de por el cauce del río.

La disposición de los tajamares, en cuanto a forma (triangulares o redondeados) y número, dependía del caudal máximo del río y del número de arcos del puente.


Puente Vega: tajamar de hormigón, aguas arriba

Puente de La Pradera: tajamar de piedra

El pretil, antepecho o barandilla era de piedra en los puentes antiguos. En los rehabilitados, de metal u hormigón.

En algunos casos, como en el del viejo Puente Comparanza, ni siquiera estaba construido en su totalidad a base de piedra.  Unicamente las pilastras, el resto en madera y tierra. Era una cuestión económica. 

Un puente de piedra era caro, y además su construcción estaba monopolizada por canteros cántabros, lo que no contribuía a su abaratamiento.

El coste de la construcción del puente solía recaer en un campesinado más que harto de pagar tributos, diezmos y prebendas. 











Puente Miguel: tajamar de piedra




En la mayor parte de los casos, en las cercanías de un molino existía un vado. Lo mismo sucedía en las cercanías de un puente, lo que indica que el lugar ya era utilizado como paso del río antes de la construcción de aquel (Puente y vado de La Pradera, Puente Vega-vado de Cigatón, Puente Miguel-vado de Los Nogales, Molino y vado de Alba, Molino y vado de Navatillo)

Puente de La Pradera: tajamares de piedra y pretil metálico

Puente Miguel: tajamares de piedra y pretil de hormigón







Paraje


Tipo de paso
1
Navatillo
Vado
2
La Bagoya
Puente de dos ojos
3
Alba
Vado
4
Valdegoba
Vado
5
Valdegabas
Puente peatonal y ganadero
6
Fuente La Hoz
Vado
7
Fuente La Hoz
Puente peatonal y ganadero
8
Miguel
Puente de cuatro ojos
9
Cigatón
Vado
10
Vega
Puente de cuatro ojos
11
La Pradera
Puente de cuatro ojos
12
Retuerta
Vado
13
Retuerta
Pasarela peatonal


 
1. Vado de Navatillo

En las cercanías del molino que allí existió. Permite el acceso a las fincas existentes al otro lado del río. Su cruce es sencillo.


2. Puente de La Bagoya

Levantado originalmente para dar salida por carretera a los pueblos de San Pantaleón del Páramo y Quintanilla Pedro Abarca. Hoy es un feo puente de hormigón, cuyo pretil consiste en un quitamiedos metálico. Tajamares ligeros, redondeados, a ambos lados del puente.




3. Vado de Alba

Aguas abajo del molino homónimo, justo en la base de la Peña Rallastra, se trata de un sencillo paso que permite acceder al viejo camino del citado molino, el mismo que utilizaban los vecinos de Ruyales décadas atrás.


  
4. Vado de Valdegoba

Comunicaba los caminos de Valdetope y Valdegoba, ambos muy utilizados para el acceso a los montes respectivos. En la actualidad, suele acumularse un banco de arena en la orilla contraria a la carretera, lo que origina que su cruce no sea sencillo.



5. Puente de Valdegabas

Uno de los dos que se construyeron durante la segunda mitad de los años 70, como compensación por la instalación de la base militar de San Vicente. Pensado para un uso esencialmente ganadero. Permite el acceso al angosto y empinado vallejo de Valdegabas.



6. Vado de Fuente La Hoz

Vado relativamente sencillo de cruzar. Utilizado por los rebaños antes de la construcción de los dos puentes de hormigón, así como por los labradores para acceder a las fincas situadas en la orilla contraria. Un viejo camino ascendía desde allí hasta Cotillos, en el camino de Valdefrailes.



7. Puente de Fuente La Hoz

Al lado de la pileta del manantial. Al igual que su hermano gemelo de 150 metros aguas arriba, se levantó pensando en un uso ganadero, ya que permite el cruce invernal del río por parte del ganado ovino, camino de Escaladilla. Hoy, son pescadores y excursionistas sus principales usuarios.



8. Puente Miguel (Puente Canterillo)

El más antiguo de los cuatro que existen en Huérmeces. El antiguo trazado del Camino Real de Burgos a Reinosa cruzaba el Urbel en este punto, y continuaba por el Alto La Cruz, Ruyales y Urbel del Castillo.

Puente Miguel o Canterillo, hacia 1930, con su pretil de piedra


En 1640, el Concejo reclamaba el arreglo de este puente (por entonces se llamaba La Parte el barrio en el que se levanta), derruido tres años antes por una gran avenida del río. El cantero cántabro Pedro de Sarabia fue el encargado de reconstruirlo, de 60 pies de largo y tres arcos, el central de mayor tamaño, por un coste total de 34.700 reales. Gran parte del coste de la obra recaía sobre los pueblos que en principio se beneficiaban del cruce del río.





En el siglo pasado, se sustituyó el pretil de piedra por otro a base de grandes secciones de hormigón. Se añadió un ojo más, también de hormigón, en la orilla izquierda del río.

Sus tajamares de sección triangular, con un bonito tejadillo de piedra, se disponen únicamente aguas arriba del puente.


Las remansadas aguas a ambos lados del puente suelen estar cubiertas de nenúfares, en semi sombra gracias a los grandes chopos que se inclinan sobre el río.


9. Vado de Cigatón

Utilizado sobre todo para el acceso a la finca existente entre el río y el cauce del molino de Cigatón. Se trata de un vado fácil, sin piedras y de poca profundidad.



10. Puente Comparanza (Puente Vega)

El más cercano al pueblo. En su aspecto actual, construcción de hormigón, data de 1954, y fue realizada por Pedro del Monte, por un importe de 80.000 pesetas. Salva tanto al río como al cauce del molino de Cigatón, separados ambos aguas abajo del puente por una isleta repleta de vegetación. De tres ojos, más el del cauce molinar, sus tajamares son poco aparentes, y se disponen tanto aguas arriba como aguas abajo.



Puente Comparanza, años 30





11. Puente de La Pradera

En la última rehabilitación, se le dotó de mayor anchura, para permitir el paso de cosechadoras, y de un bajo y feo pretil metálico. Los tajamares triangulares, de piedra, son de lo poco que queda del puente original. Hoy en día, es un puente de hormigón revestido de piedra, de cuatro ojos, de los que el último de la orilla derecha es ligeramente apuntado. El vado que existía aguas arriba fue inhabilitado por las últimas obras de encauzamiento del río.

Puente de La Pradera, años 30





Puente de la Pradera, antes de la última rehabilitación
  
12. Vado de Retuerta

Muy próximo al molino homónimo. En el lugar ocupado ahora por el vado, existió un puente de piedra y madera que servía a dicho molino. El puente desapareció por una riada hace mucho tiempo. El cruce del vado, en curva y con elevada pendiente, sobre todo en la margen izquierda, no es sencillo.



13. Pasarela peatonal de Retuerta

Dos simples perfiles de acero cubiertos de tablas de madera. Utilizada hoy en día por pescadores, paseantes y ciclistas.




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