lunes, 3 de agosto de 2015

Sutildarache



De entre los aproximadamente 250 nombres que componen el listado de toponimia menor del término de Huérmeces, uno destaca sobre todos, por su sonoridad y rareza: Sutildarache.

No he encontrado este topónimo en ningún otro lugar de España ni Sudamérica. He buscado en Google, en diccionarios de toponimia, en publicaciones monográficas … nada, … parece que no existe otro Sutildarache que el de Huérmeces.

Lo mismo sucede con las dos variantes del nombre que pueden encontrarse en antiguas escrituras de fincas: Situldarache y Sitildarache. Nada, ni rastro. Tenemos, pues, un topónimo endémico y en riesgo de extinción. Habrá que protegerlo de la mejor manera posible, evitando que caiga en el olvido.


Ortofoto SIGPAC ( julio 2014): a la izquierda: carretera de Santibáñez, sin un solo árbol; en el centro, en sentido N-S: Camino Callejuela; los arroyos y nuevos caminos siguen trazados rectilíneos
Vuelo Americano (1956): la carretera de Santibáñez aún con árboles; decenas de pequeñas fincas, algunas con morenas alineadas, esperando ser acarreadas a las eras; abundancia de cultivos forrajeros (esparceta, yeros, alholvas, titos...)

La singularidad del nombre no está en consonancia con la escasa espectacularidad del lugar. En la confluencia de los arroyos que bajan de Buen Tudanca-La Varga y de El Parmillo, limitado por el Camino Callejuela por el Este, Sutildarache es un paraje llano, sin peñas ni accidentes topográficos de interés. Unicamente las matas de vegetación que crecen en la confluencia de los dos arroyos aportan algún toque diferencial al lugar. Sutildarache es un nombre muy peculiar para un lugar muy poco peculiar.

Sutildarache (matas en el centro de la fotografía) desde El Páramo




Después de la concentración parcelaria ejecutada a mediados de los años 70 del siglo pasado, con la modificación en el trazado de los arroyos y la eliminación de lindes y ondulaciones del terreno, Sutildarache ha ido cayendo en el olvido, y ya sólo lo recuerdan personas de cierta edad.

Sutildarache, entre el arroyo de Buen Tudanca-La Varga (Izda) y el arroyo del Parmillo (dcha)

Mi abuelo Narciso poseía un par de fincas en el lugar, y desde siempre he oído historias acerca de la fuente que existía en el arroyo, de las ratas y ranas que abundaban en el arroyo, de la buena sombra que proporcionaban las matas, …

Mata de Sutildarache vista desde la carretera; Valdelebrín al fondo

Hoy, cuarenta años después de la parcelaria, encontraremos una buena mata de salgueras (Salix sp.), varias de majuelos (Crataegus monogyna), abundantes zarzas (Rubus sp.) y un pequeño grupo de ciruelos (Prunus sp.) en el lecho del arroyo de Buen Tudanca-La Varga.

Mata de ciruelos

Majuelos

Salgueras

Zarzamora

El pequeño manantial sigue existiendo, aunque apenas resulta visible entre la maraña de vegetación que crece en el arroyo que viene de El Parmillo.


En lugar de las cinco o seis parcelas que existían en el paraje a mediados del siglo pasado, una sola finca de 1,7 hectáreas monopoliza ahora la totalidad del lugar.

En el Catastro, esta nueva parcela ya no viene consignada con el nombre de Sutildarache: ahora recibe el nombre de El Mazo. En los planos de la parcelaria, nuestro paraje está rodeado por los de Las Agüeras, El Canto y el citado El Mazo.

Con la ayuda de la etimología (estudio del origen de las palabras y su variación en forma y significado a lo largo del tiempo), podríamos hacer un intento de acercarnos al posible significado y origen del nombre Sutildarache.


Con la primera mitad del término caben ciertas suposiciones. Varias son las acepciones de “sutil”/”sotil”:

Sutil: adjetivo; 1. dícese de algo que es muy delgado o fino, poco perceptible, sinónimo de ténue; 2. dícese de algo que es agudo, perspicaz, ingenioso.

Sotil: derivado de soto, lugar poblado de árboles, a la orilla de un río o arroyo. Diminutivo: sotillo.


En cuanto a la segunda mitad del término (“Darache”/”Arache”) no he encontrado nada medianamente serio. Probablemente, un nombre propio.

En un documento de 1591 (1) he encontrado el término Sotil de Arache, al referirse a la herencia de Juan Zorrilla de San Martín El Viejo; en la relación de fincas objeto de la herencia, aparecen dos descritas de la siguiente manera:

"Otra al prado de Sotil de Arache, la encimera, de media fanega, en surco de Pedro de Güemes El Mozo"

"Otra a la cabeza de Sotileo de Arache, de dos fanegas, en surco de Fábrica de San Juan y de Fernando [...], vecino de Santibáñez."


Caminante que caminas por el Camino Callejuela a última hora de una tarde de agosto … cuando lleves recorrido poco más de un kilómetro desde el pueblo … recuerda que las matas que aparecen justo a la derecha del camino esconden uno de los parajes más humildes de Huérmeces … pero con un nombre cuya sonoridad no puede dejar indiferente a nadie.







El resto del mundo visto desde Sutildarache:

La Varga
 
Carroubierna y Buen Tudanca
 
El rebaño de ovejas, al final de la jornada, en plena carrera hacia los abrevaderos de Valdelebrín


La Cuesta El Cuerno
 
Cotejón



La suave loma de El Mazo estorba las vistas hacia el Sur, hacia Santibáñez

Lo que se ve de Huérmeces desde el Camino Callejuela a la altura de Sutildarache










(1) "Real provisión dirigida a la justicia, a petición de Juan Zorrilla de San Martín, para que se le entregue la ejecutoria del pleito que trata con Pedro Díez Fernández y Francisca Zorrilla, su mujer, vecinos de Huérmeces (Burgos), sobre la herencia de Juan Zorrilla de San Martín El Viejo, tía de esta última." Fecha 30 de marzo de 1591 (Real Chancillería de Valladolid, Registro de ejecutorias: Caja 1689, 50) 

Puede consultarse un listado de unos 250 parajes del término de Huérmeces en un anterior post de este blog Parajes de Huérmeces

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